El acero es el material de construcción con mayor tasa de reciclaje del mundo —supera el 85% en Europa— y su uso en cimentaciones especiales puede contribuir significativamente a reducir la huella de carbono de una obra. Analizamos cómo el sector está abordando este reto.
El acero de horno eléctrico
El acero producido en horno eléctrico de arco (EAF) a partir de chatarra genera entre 300 y 500 kg de CO₂ por tonelada, frente a los 1.700–2.000 kg del proceso convencional con alto horno. Exigir a los proveedores la declaración del origen del acero y el proceso de fabricación es un paso fundamental para reducir el impacto ambiental de un proyecto de cimentación.
Circularidad en la tubería de micropilotes
A diferencia de otros materiales de construcción, el acero de los micropilotes puede recuperarse y reciclarse al final de la vida útil de la estructura. Esta circularidad convierte al micropilote en una solución con menor impacto ambiental de ciclo de vida comparado con cimentaciones masivas de hormigón.
El camino hacia la sostenibilidad en el sector
La descarbonización de la industria siderúrgica, el uso de energías renovables en los procesos de fabricación y la optimización del diseño estructural para reducir la cantidad de acero necesario son los tres ejes sobre los que el sector avanza hacia una construcción más sostenible.