Los micropilotes son elementos de cimentación profunda de pequeño diámetro —generalmente entre 60 y 300 mm— capaces de transmitir cargas verticales y horizontales al terreno mediante la combinación de un tubo de acero y una lechada de cemento inyectada a presión. Su versatilidad los convierte en la solución preferida cuando las cimentaciones convencionales resultan inviables.
¿En qué proyectos se emplean?
Los micropilotes son especialmente adecuados en:
- Recalce y refuerzo de cimentaciones existentes sin demolición previa
- Obras en zonas urbanas con mínima vibración y ruido
- Terrenos con obstáculos o rellenos heterogéneos
- Inclinaciones y terrenos de difícil acceso
- Proyectos con requisitos sísmicos elevados
Clasificación según normativa europea
El Eurocódigo 7 (EN 1997) y la norma UNE-EN 14199 regulan el diseño y ejecución a nivel europeo, fijando criterios de ensayo y control de calidad obligatorios. La norma española clasifica los micropilotes según el método de perforación, el diámetro y el tipo de inyección.
Proceso de ejecución
El proceso consta de cuatro fases: perforación del taladro, colocación de la armadura tubular, inyección de lechada de cemento y, cuando es necesario, tesado. La inyección puede ser simple, repetitiva o global según el tipo de terreno y los requisitos de carga del proyecto.
Selección de la armadura tubular
La correcta selección de la armadura tubular —su diámetro, espesor y tipo de acero— es determinante para el rendimiento del micropilote. Nuestro equipo técnico puede asesorarle en la elección más adecuada para cada tipología de suelo y carga de diseño.